miércoles, 24 de octubre de 2012

Amor por los libros y las bibliotecas

Para completar la última entrada, quiero compartir hoy, Día Internacional de las Bibliotecas, algunos fragmentos de una entrevista realizada a Ray Bradbury:

"¿Cómo fue que me enamoré de los libros? Te cuento: aprendí a leer cuando tenía tres años; me encantaban los cómics y las tiras cómicas de los domingos. A los cinco años tuve un libro de cuentos y me fascinaba leer todas esas historias maravillosas, como La bella y la bestia o Juanito y los frijoles mágicos. Y así empecé con la fantasía…

Cuando tenía siete años, fui por primera vez a una biblioteca; fue una gran aventura. Yo esperaba encontrarme con El Mago de Oz, de L. Frank Baum, o con Tarzán, de Edgar Rice Burroughs; abrí la puerta, miré alrededor y toda esa gente estaba ahí, esperándome. Los libros son personas, no libros: cada vez que abres un libro, la persona salta afuera y se convierte en ti. Tú vas a la biblioteca y sacas un libro del estante y lo abres, ¿y qué estás buscando? Un espejo; de improviso hay un espejo ahí y puedes verte a ti mismo, pero tu nombre ahora es Charles Dickens, William Shakespeare, Emily Dickinson, Robert Frost o cualquiera de los grandes poetas. Así que vas a la biblioteca y te descubres a ti mismo.

Cuando salí de la preparatoria no tenía dinero, así que no podía ir a la universidad, y lo mejor que ocurrió fue que fui a la biblioteca. La biblioteca educa; los profesores inspiran, pero la biblioteca te llena, te satisface. Trabajaba vendiendo periódicos en una esquina y ganaba diez dólares a la semana. Cada mañana me levantaba y escribía historias, y en las tardes me iba a la biblioteca. A los 19, empecé a hablar acerca de mis amores y mis pasiones en la vida, y las puse en mis libros. Y ése es el secreto de mi vida: seguir mi camino y no el camino que la gente me dijo. Son tus ideas las que cuentan, y una biblioteca te puede ayudar con tus ideas, porque todos los grandes maestros, esos grandes escritores, te enseñan cuando estás en medio de una biblioteca. La biblioteca es la respuesta.

Cuando me mudé a Los Ángeles con mi familia —tenía dos hijas —, necesitaba una oficina porque mis hijas eran muy ruidosas —y maravillosas y encantadoras—, pero no tenía dinero para pagarla. Un día, andaba en la biblioteca de la UCLA y oí teclear en el subterráneo. Bajé y había una habitación con máquinas de escribir, donde pude alquilar una por diez centavos la media hora. Así que, ya lo ven, Fahrenheit 451 se escribió en una biblioteca…

Cuando la gente toca mis libros, ellos están vivos. Es el regalo que les doy, y quiero que los saquen de la biblioteca y los lleven de vuelta, así una y otra vez. Ama lo que haces y haz lo que amas. No escuches a nadie que te diga lo contrario."


Ray Bradbury es autor, entre otras obras, de:
  • Crónicas marcianas.
  • Fahrenheit 451
  • El hombre ilustrado.
  • Las doradas manzanas del sol.
  • El país de octubre.
  • El vino del estío.
  • La feria de las tinieblas.
  • El árbol de las brujas.

lunes, 22 de octubre de 2012

International School Library Month. Octubre 2012 Mes Internacional de las Bibliotecas escolares

Octubre se ha convertido en el mes más bibliotecario del año. El próximo 24 de Octubre es el Día Internacional de las Bibliotecas, y para las Bibliotecas Escolares, disponemos del mes entero para celebrar.
Y es un buen mes para ello. Las clases han comenzado a mediados de Septiembre, pero es una época cargada de trabajo en los centros educativos. Hay que ponerse al día, con nuestros  nuevos alumnos,  ir decorando las clases, distribuir el material;  diseñamos nuevos proyectos que queremos poner en marcha y rellenamos (cientos) de formularios, papeles y documentación.

Pero cuando llega Octubre, todo ha comenzado a rodar, y nos vamos situando. Es el mejor momento para retomar el trabajo de nuestras bibliotecas. Además han comenzado a abrirse los colegios por las tardes y allí tenemos alumnos, que vienen a los talleres, y que quieren comenzar el ritual de buscar un libro, entre compañeros y consejos, para llevarse a casa y leerlo a solas, o compartirlo en familia.

Hoy, hemos abierto al préstamo nuestra biblioteca escolar, y la semana pasada, se prestaron a cada tutor los lotes de libros que componen las Bibliotecas de Aula.

Para conmemorar este mes, tan especial para las bibliotecas y los libros, os dejo aquí, el principio de un libro que siempre recuerdo en estas fechas, "La feria de las tinieblas", de Ray Bradbury, gran amante de las bibliotecas y que siempre estuvo agradecido al servicio que le prestaron. Murió este verano (el 5 de junio) a la edad de 91 años en Los Ángeles, California. A petición suya, su lápida funeraria, en el Cementerio Westwood Village Memorial Park, lleva el epitafio: «Autor de Fahrenheit 451»

"En primer lugar –leemos en la primera página–, era octubre, un mes raro para los niños.
En verdad, todos los meses son raros, de un modo o de otro. Pero los hay buenos y malos, como dicen los piratas. Septiembre, por ejemplo, un mes malo: empiezan las clases. Pero agosto es bueno:las clases todavía no han empezado. Julio, bueno, julio es realmente estupendo: no hay ni rastros de clases. Junio, no hay ninguna duda, junio es el mejor de todos porque las puertas de la escuela se abren de par en par, y para septiembre falta un millón de años. Pero consideremos octubre. Las clases han empezado hace un mes, y uno anda al trote corto, sin tirar de las riendas. (...) Pero hubo un año raro, oscuro, largo, en el que la fiesta de Todos los Santos llegó antes de tiempo. Un año esa fiesta llegó el 24 de octubre, tres horas después de medianoche".


Y para finalizar, este mágico mes, el día 30 se celebrará en el Palacio de Congresos y Exposiciones de Mérida, las I Jornadas de Bibliotecas Extremeñas, y dentro de ellas las VIII Jornadas de Bibliotecas Escolares de Extremadura.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Las piezas nos cuentan

Con motivo de la exposición temporal, “El Consorcio y la arqueología emeritense: del yacimiento al museo”, el MNAR de Mérida está llevando a cabo una campaña educativa "Las piezas nos cuentan", que nace con el objetivo de acercar a los escolares, de una manera dinámica y participativa, el proceso que protagonizan las piezas desde su aparición en el yacimiento arqueológico hasta el uso y disfrute que proporcionaron a los ciudadanos de Augusta Emerita. La campaña está dirigida a grupos de Educación Primaria. Nuestros alumnos de Segundo y Tercer Ciclo de Primaria han asistido hoy.



Una de las funciones esenciales del Área de Educación y Acción Cultural del Museo es la revalorización de los recursos didácticos que ofrece la colección permanente del MNAR que en colaboración con los departamentos de investigación, conservación y documentación permiten facilitar el conocimiento exhaustivo de las piezas.

La afluencia de público escolar, motivada en parte por los Centros de Enseñanza, ha propiciado una nueva visión de aprendizaje, lo que ha llevado al MNAR a crear programas educativos adecuados para realizar distintos tipos de visitas que favorezcan la comunicación y relación con los escolares. Por otro lado, el departamento ha contemplado la necesidad de atender las demandas de un público heterogéneo, desarrollando distintas actividades como programación de cursos, seminarios, ciclos de conferencias, realización de material didáctico, formación de monitores, sin olvidar la atención personalizada que se ofrece al público individual desde el "punto de información".






De manera regular se ofertan una serie de actividades dirigidas especialmente al público escolar:

   -"Páginas de nuestra historia". Itinerarios didácticos.
   - Jornadas Eulalienses.
    -Campañas Educativas. Exposiciones temporales.
    -Visitas concertadas.
    -Asesoramiento a centros educativos.
    -Talleres Infantiles de verano.

jueves, 4 de octubre de 2012

La princesa prometida


La Princesa Prometida, película dirigida por Rob Reiner y protagonizada por Cary Elwes, Robin Wright, Chris Sarandon, Mandy Patinkin, Wallace Shawn, Christopher Guest y André el Gigante, se estrenó en el año 1987  y por lo tanto cumple 25 años. Un cuarto de siglo que se ha celebrado  reuniendo de nuevo al reparto en el Festival de cine de Nueva York.

La bella Buttercup vive en una granja del país llamado Florin. Le gusta meterse con Westley, su mozo de caballerizas, pidiéndole que realice trabajos para ella, órdenes a las que él sólo contesta con dos palabras: "Como desees". Buttercup se va dando cuenta de lo que realmente significan esas palabras: “Te quiero” y lo que es más importante, que ella también está enamorada de él. Westley se marcha a hacer fortuna para poder casarse con ella, prometiendo volver, pero su barco es atacado por el temible pirata Roberts, que es famoso por no hacer prisioneros. Creyendo que Westley ha muerto, y obligada, Buttercup acepta casarse con el malvado príncipe Humperdinck, heredero del trono de Florin.

En La princesa prometida, William Goldman ha reunido todos los elementos clásicos de los grandes relatos ambientados en un mundo de fantasía medieval, imprimiéndoles su fino sentido del humor. Sus personajes, piratas, princesas, el hombre más fuerte del mundo, el más inteligente, el mejor esgrimista, magos y "milagreros", representan a todos los héroes y villanos de nuestros cuentos de infancia y rinden un brillante homenaje a la novela de aventuras. William Goldman es escritor, articulista, novelista y guionista. Escribió La Princesa Prometida bajo el  seudónimo de Simon Morguestern en 1973.

La princesa prometida, el libro o la película, da igual, pues las dos versiones son hermosísimas, y llenas de ingenio, aventuras y humor, siguen haciendo soñar ahora a los nietos de aquellos que aún se acuerdan de sus míticas frases, como “Inconcebible”, “Tú eres la brigada brutal” o el lema más repetido “Hola, soy Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre, prepárate a morir”.

Ahora, el aniversario de la película, puede ser una buena excusa para leer el libro y disfrutar de la película, en un Club de Lectura, o recomendarla en nuestras bibliotecas escolares.



Para leer el principio del libro en pdf: Capítulo 1 de La princesa prometida, y el prólogo que William Goldman escribió para el 30 aniversario del libro.